Hay un grotesco brasileño, con los ingredientes tragicómicos que puede aportar el buen teatro. Pero, existe una realidad brutal, que postra la mínima noción de república y democracia, lo que va más allá de los que pudieran tentar los talentosos actores del hermano país.
Los modernos Alí Babá, como escapados de Las Mil y Una Noches, le han puesto cerco a Brasil, entronizándose en su sistema político. Un país rico abre las puertas de la codicia y, en el mundo de hoy, las satrapías económicas mueven -como barquitos de papel en la lluvia- a los políticos más vulnerables.
El acusador de una presidenta destituida, en menos de lo canta un gallo, fue desinvestido como representante e impedido de ser electo por determinado tiempo.
Es difícil entender, en lógica estricta, cómo un supuesto defensor de altos intereses públicos es, a la vez, un siniestro sujeto. Da para debatir.
EL RELATO DE MARÍA MARTÍN
Finalizaba la primera semana de mayo de 2016. María Martín, desde Río, divulgó para El País, de Madrid, algunos contenidos de los expedientes abiertos contra el diputado Eduardo Cunha, del cogobernante PMDB, el partido ahora en guerra con el PT.
Hace más de cuatro meses señalaba la periodista hispana: “A medida que la investigación de la trama corrupta de Petrobras escarbaba en las cuentas del presidente de la Cámara de los Diputados de Brasil, Eduardo Cunha, se perfilaba más nítidamente un hombre con un patrón de vida multimillonario y muy por encima de las posibilidades de un diputado común.” Y, seguidamente, pasaba a exhumar antecedentes que, desde marzo, al menos, estaban en poder de la Fiscalía.
Este rosario es largo y frondoso. Empecemos.
-Se le imputa haber recibido -de manera floja- en sobornos más de 5 millones de reales (1 millón 400 mil dóls.).
-Los extractos de las cuentas en Suiza revelan “gastos incompatibles” con rendimientos de actividades declaradas por el investigado. La petrolera estatal era la proveyente de fondos.
-En un viaje familiar a Miami, de 9 días, entre el 28.12.2013-05.01.2014, el ministro eclesial erogó, de un saque, 42.258 dólares, cuando la retribución de un diputado de la época era de unos 8.500 dóls. mensuales. Solo en hospedaje su familia pagó 23.000 dóls.
-En comidas y cenas, en restaurantes de lujo, las cuentas superaron los 5.000 dóls. Así, una cena en Miami Beach, el 28 de diciembre -celebración del día de los santos inocentes…-, costó 1.000 dóls.
-24 horas después, el pequeño Catón de Brasil, se fue de compras. Pagó 2.327 dóls. en la tienda Saks Fifth Avenue, comercializadora de las marcas Fendi, Valentino, Yves Saint Lauren.
-En la tienda de lujo Salvatore Ferragamo compró por 3.803 dóls.
Los paseos de compra de la familia agregaron otras facturas. De Giorgio Armani 1.595 dóls.; de Ermenegildo Zegna 3.531 dóls.
-Al mes siguiente el mensajero divino voló a Nueva York y, en Salvatore Ferragamo, costeó una boleta por 1.175 dóls., adicionando otra en la tienda Apple, por 909 dóls.
-Se sentó en el restaurante francés Daniel (gerenciado por el famoso chef Daniel Boulud) al precio de 1.668 dóls.
-Por una estancia -de tres días- en el Hilton Hotel puso 2.761 dóls. más.
-De ahí saltó a Zúrich, Suiza, prodigando en hoteles 10.000 dóls. En este país fueron descubiertas ya cinco cuentas camufladas, a nombre del exdiputado, de su mujer Claudia Cruz y de su hija Danielle.
Luego, ya disuelto todo vínculo con la expresidenta Rousseff, viajó sucesivamente a París (Francia), San Petersburgo (Rusia), Venecia (Italia) y Dubai (Emiratos Árabes Unidos), configurándose despilfarros similares a los anteriores.
El espacio constriñe la información exhibida por la española María Martín. La insolencia de los gastos de Claudia Cruz ameritarían un nuevo capítulo. Dejan boquiabierto al mundo de la gente corriente, de cualquier persona que funde sus esfuerzos en el trabajo. Sin importar la nacionalidad o estrato social.
Lo que está detrás de este entramado es el quiebre de la ética institucional y de las garantías para el resguardo de los bienes públicos. El rol de las altas categorías en el Estado y en los partidos.
Brasil ha mostrado, urbi e orbi, la orgía de la corrupción.
Por eso hay que apuntar firme contra toda flaqueza. Donde sea.
¡Es veleidosa la probidad de los hombres!