LA EVACUACIÓN DEL PLANETA
Cabe preguntarse cuáles eran los factores que de forma tan especial agitaban a la pléyade de científicos llegados al Starmus 2016, de Tenerife, en las acogedoras Islas Canarias.
Hill Tarter, la pesquisadora de señales civilizatorias en los mundos extrasolares, le restó importancia al impacto que sobre las religiones pudieran tener las revelaciones sobre los infinitos sistemas estelares, confirmados recientemente por el telescopio Kepler. La categoricidad atea del sabio inglés Stephen Hawking -más allá de su repercusión filosófica-, tanto como la de su colega norteamericana, parecieron resultar meros asuntos incidentales.
¿Qué movilizaba entonces el pluriencuentro de tantas cabezas insignes de nuestro tiempo?
El planeta que habitamos padece de un agotamiento de consecuencias catastróficas. Las brechas abiertas apuntan a lo insuperable. La sobrevivencia está en riesgo grave. No solo la humana. Gentes del pensamiento más calificado, como un ejército en derrota, asumen la estrategia de una evacuación hacia mundos ignotos.
Políticos, militares, industriales, financistas, aunque conociendo los suministros de teóricos y sus verificaciones científicas, hablan poco o nada de una cuestión crucial, ya dibujada en el horizonte.
Felizmente, hay algunos planes y proyectos expuestos al conocimiento público.
El Starmus ilumina mucho el escenario. La entrega de los investigadores visionarios habla de la potencialidad de la ciencia como la gran aliada del hombre, si se la pone al servicio de los intereses colectivos y no de exclusivismos.
Hemos conocido la relevancia del programa SETI (Search for Extra Terrestrial Intelligence - Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre) de la NASA, abandonado por el Congreso de USA en 1993, rescatado por los sucesores de la escuela de Carl Sagan, con la astrofísica Hill Tarter. Un hecho nuevo se da ahora, por la asociación de este núcleo con otros apuntaladotes y por la ampliación de los programas existentes. Y esto hizo bullir los calderos de Tenerife a mediados de este año.
Apenas un año antes, en la Royal Society de Londres, fue presentado el Milner's Breakthrough Listen Initiative (1 - 2), esto es, un conjunto de secuencias de exploración que, con aporte de 100 millones de dólares, estarían orientadas a la búsqueda de vida inteligente en los mundos extrasolares.
El consejo del emprendimiento, presidido por el astrónomo real de Inglaterra, Sir Martin Rees, apareció integrado por Stephen Hawking, Yuri Milner, Frank Drake, Geoff Marcy, Pete Worden y Ann Druyan, investigadores de primera línea. Milner, físico y financiador, manifestó: “Si no encontramos nada en diez años, entonces solo tendremos que extenderlo por otros diez años, y después por otros veinte, si es necesario. No haremos más que seguir adelante hasta que conozcamos la respuesta.”
LA RELACIÓN STARSHOT-STARMUS
A días de la realización del Starmus '16, en Nueva York, tuvo lugar el anuncio de un suceso impresionante. Otra vez, Stphen Hawking, juntamente con el académico ruso y otras personalidades, anunciaron la aplicación de voluminosos fondos, esta vez para un viaje exploratorio al territorio de Alfa Centauri (3).
Habrá que familiarizar el vocablo “Starshot”, disparo a las estrellas. La tecnología del proyecto comprenderá varios nanosatélites propulsados por unas velas de láser, las que convertirán la energía recibida en impulso. Los cálculos permiten suponer que se alcanzaría Alfa Centauri en 15 años, transmitiendo en 4 más la notificación a la Tierra.
Buena parte de la tecnología aplicable está disponible. No es un sueño. Mediante estudios auxiliares del programa Breakthrough se examina cómo sortear los aspectos parciales aún no despejados, reputándose asequibles las soluciones.
Hawking ha hablado con sobriedad, sosteniendo: “La Tierra es un lugar maravilloso, pero podría no durar para siempre”. Y ha agregado: “Tarde o temprano, tendremos que mirar a las estrellas. Breakthrough Starshot es un muy emocionante primer paso en ese viaje.”
No es adivinación. Es certeza científica.
NOTAS
(1): Yuri Borisovich Milner, físico, inversor y filántropo moderno, nació en 1961 en el seno de una familia judía soviética. Director Adjunto en el Instituto de Economía de la Academia de Ciencias. Milner se graduó en física de partículas en la Universidad Estatal de Moscú, en 1985. Trabajó en el Instituto de Física Lebedev, de la Academia de Ciencias, en el mismo departamento que el Premio Nobel Vitaly Ginzburg. Fue amigo del físico y militante Andrei Sajarov.
Fundó compañías de inversión (Digital Sky Technologies (DST), participando, entre otras, en Facebook, Zynga, Twitter, Flipkart, Spotify).
La revista Times 2016 lo incluyó en un listado de 100 personajes influyentes.
Obtuvo la Maestría MBA, en Wharton School, Universidad de Pennsylvania. En Washington fue especialista del Banco Mundial.
En 2012, instituyó los Premios Internacionales Breakthrough, denominados Avances en Física Fundamental, Ciencias de la Vida y Matemáticas, los mayores en el mundo. Actualmente son cofinanciadores el fundador Milner y su esposa Julia (ex modelo y fotógrafa), Mark Zuckerberg (creador de Facebook), Sergey Brin y Anne Wojcicki, Priscilla Chan y Jack Ma y Cathy Zhang.
(2): Iniciativas de avance en escuchas espaciales.
(3): Las estrellas gemelas de Alfa Centauri conforman el sistema estelar más próximo al nuestro. Están a unos a 4,37 años luz de distancia.