El Gardel de Oro es el más importante de los premios musicales concedidos en Argentina.
Están instituidos desde 1999 por la Cámara de Productores de Fonogramas y Videogramas (CAPIF) constituyendo un acontecimiento de gran relevancia en un área muy amplia de la actividad artístico-cultural.
El Gardel de Oro se otorga “al mejor álbum del año”.
La distinción correspondiente al 2016 acaba de recaer en el artista uruguayo Ruben Rada, de dilatada y reconocida trayectoria nacional e internacional.
Un jurado mixto, compuesto por músicos, periodistas, miembros de medios de comunicación, productores de espectáculos, ingenieros de sonido y personalidades del mundo musical galardonó a Ruben Rada por la obra “Tango, milonga y candombe”, presentado en formato CD, con la subindicación “Música negra del Río de la Plata”.
La calificación correspondió a los ítems “Mejor álbum conceptual” y “Mejor álbum instrumental/fusión/world music”.Asimismo, la hija del músico y cantante, Julieta Rada, alcanzó la presea por “Mejor nueva artista pop”.
R.R., entrevistado por el diario “Clarín” recordó: "…este es un disco estimulado por mi mujer, que cuando hice “Amoroso pop” me dijo que me dejara de hacer el payaso y me dedicase a cantar, que es lo que se hacer" y agregó que ha ganado “premios raros”, subrayando que “la gente entiende que hago fusión, que hago lo que quiero, y que (mi música) no está encajonada en ningún estilo".
El Portal Cancioneros, hace casi un año, en oportunidad de presentarse el CD, hacía algunos de estos comentarios:
“Rada canta con gracia y pasión, abre el juego y salda una cuenta pendiente consigo mismo, la de hacer tango, terreno en el que se mueve cómodo y sin atarse a una época específica del género, pero sí atravesado por el hecho de ser "un gardeliano auténtico".
“Después de 10 años inmerso en una constante búsqueda musical y artística, el percusionista vuelve a reinventarse, esta vez tomando como bandera a la música rioplatense y en dos discos Tango & Milonga y Candombe.”
“Despojado y apoyado en su aplomo musical y su talento innato, se lo escucha interpretando canciones propias, tangos de Gardel como “Anclao en París” y “Cuesta abajo”, un clásico de Cacho Castaña “Café la humedad”, la habanera “Dos gardenias”, con la intención de reivindicar el componente negro que tiene la música ciudadana.”
Tras recordar que el trabajo fue compartido con su socio, el tecladista Gustavo Montemurro, en la web se anotaba: “Con esa autoridad que lo distingue y sin miedo a la muchas veces desprestigiada "fusión", pasa de interpretar “La casita de mis viejos”, de Cobián y Cadícamo, la “Milonga para una niña” de Alfredo Zitarrosa, hasta llegar al universo estético de Bajofondo con “Ay”, una canción propia.”
“Si bien es conocido como un músico "candombero", nunca había hecho un disco puramente de candombe, género al que está dedicado en su segunda parte, y en el que con soltura es acompañado por la cuerda de tambores liderada por Fernando "Lobo" Núñez.”
El Gardel de Oro fue concedido, entre otros grandes artistas, a Mercedes Sosa, Luis Alberto Spinetta (ahora en forma póstuma), Sandro, Charlie García, Andrés Calamaro.