UNA MASCARITA CONOCIDA
¿De manos de quién o quiénes llega el plan de viviendas al PITCNT? El trayecto fue bastante lineal. El sindicato metalúrgico -uno de cuyos connotados referentes es Marcelo Abdala- había adoptado un programa de viviendas. La cara visible de tal emprendimiento era el directivo de la UNTMRA, Eduardo Burgos. “Yo era trabajador de UMISSA cuando se exportaban casas a Venezuela. Se nos ocurrió que esos sistemas de casas serían una solución acá”. (1) (2) ¡Así de simple!
La empresa referida es la Unión Metalúrgica Industrial del Sur SA, encabezada por Alejandro Legrenade.
Este definió el prototipo constructivo como “un sistema que lleva una estructura de aluminio, porque trabajamos con una norma de mantenimiento cero. No hay deterioro, no necesita mantenimiento; después paneles con dos caras, que pueden ser en cemento, madera, yeso; espuma de aislación dentro. Cubiertas de distintos tipos, por ejemplo, chapa, fibrocemento, teja, lo que sea”. Explicó más el prodigio: “No es necesario el revestimiento pero se puede poner cualquier cosa”. Con este record: “2 casas de los núcleos básicos de 33 metros cuadrados o una de 66 metros, con seis personas, se arma en dos horas y media”. (3).
Pero, tan estupendo tren bala perdió velocidad. Venezuela promovió un reclamo vía diplomática, por incumplimientos en las fechas pactadas y modificación de precios. (4). Una operación espectacular al borde la quiebra.
Para las construcciones en Uruguay la empresa estaba en primera fila. El azúcar atrae a las moscas y, así, aparecieron otras competidoras.
La Facultad de Arquitectura demoró las certificaciones de “aptitud técnica” de estas unidades habitacionales ligeras, con variantes en sus modelos.
En tanto, como hongos (5) florecían los inversores. UMISSA tuvo el placer de ser visitada, en más de una oportunidad, por el misterioso “hombre de la valija”, un financiador llamado Guido Antonini Wilson. ¡Sí, el mismo que había cruzado el aeropuerto de Ezeiza con 800.000 dólares!
CÓNSUL Y GRAN HERMANO
Para poner en marcha el plan de viviendas, con terrenos varios llegó al PIT-CNT, a puro olfato, un tal M.D, que había sido militante del Partido Comunista. Mientras, Eduardo Burgos recordó que tenía un hermano cónsul en España. Y este hizo desembarcar a ciertos empresarios hispanos, entre ellos a R.CH. Entregaron “folletos” de casas. No memorias descriptivas. Apenas unos papeluchos de publicidad. Ambos capitalistas estarían comprendidos en 4 causas penales (1).
Como para materias delicadas hay que darse todas las garantías, el instituto técnico asesor fue puesto bajo la conducción de otro compañero de las nuevas causas, el Arq. Pablo Antonaz (6). Se sabe, el perímetro de un círculo no cierra si no alcanza los 360 grados…
Como enseñaran los clásicos marxistas la historia tiene sus ironías y, en el caso, estas se volvieron contra los sectarios.
“Yo tenía el aval de Juan Castillo y Abdala (Marcelo) para firmar con los privados”, sostuvo el operador Eduardo Burgos (1). Y signaba contratos ¡”a troche y moche!” Vale decir, como recojo de un lexicón, “sin orden, sin medida, de cualquier forma, incontroladamente, al tun tun.” Aclarando más: “Hay mucha gente que ha perdido el norte y hace las cosas a troche y moche con lo que lo dejan todo patas arriba o manga por hombro (es decir, hecho un desastre). Porque para todo en esta vida hay un orden y un sentido”. Menos para los deplorables elegidos.
Si no, véase esto. Le pregunta el periodista Gonzalo Terra porqué seguía asumiendo contratos con M.D. y R.CH. quienes estaban omisos en sus obligaciones. Contesta Eduardo Burgos: -“La verdad es que ni yo me acordaba de ese incumplimiento” (1). Distracciones que suceden administrando para los demás.
Evidencias de una parasitosis sindical denigrando una causa impostergable de la clase trabajadora.
Hay más en el tintero.
NOTAS
(1): El País - 22.05.2016
(2): Periódico PIT-CNT Trabajo y Utopía - Nº 104 - 11.2010
(3): Radio El Espectador - 12.06.2006
(4): El Observador – 21.04.2014
(5): Especie con vida saprófita, parásita o simbiótica.
(6): Argenpress, citando a Brecha - 23.12.2013