¿QUÉ EMANA DEL CURSO ACUÁTICO?
En los últimos días de abril una noticia rara atravesó los océanos, desde Oceanía (1) a España e Inglaterra, esparciéndose al mundo: un video testimoniaba cómo un legislador australiano incendiaba un río sin que nadie hubiera arrojado combustible que flotara en su superficie. Jeremy Buckingham, miembro del Parlamento de Nueva Gales del Sur, por el Partido Verde australiano, desde un bote, arrimaba una pequeña llama al agua y estas comenzaban a encenderse.
No era un acto de magia. Evidenciaba una protesta muy riesgosa para que se apreciara la contaminación del río Condamine (2).
La razón del fenómeno es, a juicio del denunciante muy obvia. La exploración -con fines de explotación- de valiosos recursos subterráneos de gas metano de carbón, CSG, es la determinante de la afloración del peligroso producto que escapa por entre las moléculas del agua.
“Esta zona está siendo perforada en centenares de puntos para conseguir el CSG con fracking. Este río muestra emanaciones de gas y ahora está ardiendo”, anotaba Buckingham. Y predijo que “este es el futuro de Australia y de la cuenca Murray-Darling si no paramos la expansión del fracking en todo el país; una situación que consideramos totalmente inaceptable”.
¿QUÉ ES EL FRACKING?
El término inglés fracking alude al procedimiento de fracturación hidráulica. Es una técnica empleada para la extracción de petróleo o gas en los subsuelos. Se basa en el empleo de agua, arena, ácidos y otras mezclas de laboratorio (secretas), que se aplican a presión en las profundidades de los terrenos. Data de 1947. Su uso se generalizó, llegando a un millón de pozos en EE.UU. y a más de dos y medio en el mundo.
Argentina, Chile, China, Reino Unido, Dinamarca, Polonia han accedido a esta práctica. Francia la ha prohibido.
La Agencia de Protección del Medioambiente (Environmental Protection Agency, EPA) de USA ha señalado que el método no comporta riesgos para los acuíferos, salvo casos de “uso incompetente”. Los movimientos ecologistas, en oposición, destacan sus elevados consumos de agua y contaminaciones varias (desde las sonoras a químicas, vertidos perjudiciales), mencionando hasta repercusiones sísmicas.
Filmaciones cumplidas en 2011, en domicilios de Oklahoma (3) han permitido verificar gas encendido en grifos de cocina, en una variante preocupante de la detectada en el río australiano.
NOTAS:
(1): Oceanía es el continente insular del planeta, constituido por Australia, Papúa-Nueva Guinea, Nueva Zelanda, los archipiélagos coralinos y volcánicos de Micronesia, Polinesia y Melanesia, ubicados en el océano Pacífico. Lo rodean los océanos Índico, Glacial Antártico y Pacífico y está separado de Asia por los mares de Arafura y Timor.
Australia es uno de los países que conforman dicho continente. Los 7:686.550 km² de su superficie se encuentran en la placa indoaustraliana, sobre una masa continental de las más antiguas del orbe, con elevaciones escasas. Posee una línea costera de 25.760 kms.
Su arrecife de coral es el más extenso, conocido como la Gran Barrera. Ocupa más de 2.000 kms., cerca de la costa noreste.
(2): El río Condamine, juntamente con los Balonne y Culgoa, son tributarios del sistema fluvial constituido por los cursos Murray-Darling. La cuenca comprende una superficie de 1:061.469 km², el 14% del territorio australiano.
(3): Oklahoma es un estado del centro-sur de Estados Unidos. Población próxima a los 4 millones de habitantes. Superficie 181.035 km². Antiguo territorio indio. Productor de petróleo y gas.