Blogs

Buscar noticia



Por Walter Celina - 6 de Marzo 2016

AVE FÉNIX XXIII - F.G.L.: EL AMIGO URUGUAYO - Parte 1


HOMBRE AL SUR

Luego del transformador cruce del Atlántico que lo llevaría a Estados Unidos y Cuba y, ya con una fama importante sobre sus hombros, García Lorca viaja al Río de la Plata. Aclamado en Buenos Aires, cruzó a Montevideo. Permaneció desde el 30 de enero al 16 de febrero de 1934.

En Letralia - Tierra de Letras (1), Gustavo Rubén Giorgi esclarece el vínculo de amistad profunda existente entre el escritor, poeta y cineasta uruguayo Enrique Amorim (1900-1960) y Federico.

En 2010 consideró seriamente los trabajos de Amorim. Lo hizo a partir del hecho anecdótico del haber hallado uno de sus libros en la Av. de Mayo, de Buenos Aires, con una expresiva dedicatoria para el amigo. El analista de Letralia aplana lo que en 2012 urdiera el peruano Santiago Roncagliolo, en un libelo para la Editorial Alcalá de España (2).

Giorgi recuerda que nuestro compatriota “fue una de las personas que más trataron a García Lorca en su paso por Buenos Aires, entre octubre de 1933 y marzo de 1934. No era un desconocido, ni por su actividad literaria ni, mucho menos, por el rol que como guionista le cupo en tiempos de fortaleza industrial del cine argentino.”

Y fundamenta su aserto: “En aquellas décadas de 1930 y 1940, Amorim integró un celebrado equipo con Sixto Pondal Ríos y Carlos Olivari, de quienes se separó para unirse a Román Gómez Macía. Por entonces, la clase media en ascenso abarrotaba los cines para escucharse y reconocerse en los diálogos que componían, indistintamente, periodistas, literatos y poetas: los más conocidos, Homero Manzi y Ulyses Petit de Murat.

A una temprana inquietud por las vanguardias literarias y por el cine, visto por sus coetáneos como la forma artística nueva y desafiante, ligada a su tiempo como ninguna otra, Amorim añadió la fama de buen escritor con El Paisano Aguilar (1934), novela de ambiente rural que mereció los elogios de Borges.

Fue vicepresidente de la SADE (entidad argentina de escritores - WEC) y representó al PEN Club (asociación internacional de poetas, escritores y novelistas - WEC) en los congresos de La Haya y Nueva York. A su tiempo lo tradujeron, respectivamente al alemán y al francés, Vivian Rodewald Goebin y Francisco de Miomendre.”

ENRIQUE AMORIM, UNA AMISTAD PRIVILEGIADA

Y continúa Gustavo Rubén Giorgi: “En su bien documentado libro Lorca - Un Andaluz en Buenos Aires - 1933-1934, Pablo Medina recorre con prolijidad la vasta nómina de personalidades del arte y la cultura que acompañaron a Federico en Buenos Aires, y también en su estancia en Montevideo y en su paso fugaz por La Plata y Rosario.

Vale la pena mencionarlos: Sara Tornú, Pablo Rojas Paz, Conrado Nalé Roxlo, José González Carbalho, Oliverio Girondo y Pablo Neruda, que lo recibieron; luego se allegaron a la cofradía Pablo Suero, Edmundo Guibourg, Norah Lange, Oliverio Girondo, Raúl González Tuñón, Alfonsina Storni, Victoria Ocampo, César Tiempo, Enrique Santos Discépolo, Juana de Ibarbourou, Arturo Cuadrado Moure, Eduardo Blanco Amor, María Rosa Oliver, Lola Menbrives, Irma Córdoba, Eva Franco, y naturalmente, como cuadra para con el Gran Cazador de Duendes, el genio tutelar de estos rumbos, decimos Carlos Gardel. Pero, quizás más estrechamente que a ninguno de todos ellos, Federico se unió a Enrique Amorim, hasta llegar a llamarlo “mi confidente”.

Destaca Medina que fue aquella una amistad que se prolongó en el tiempo, a la vuelta del poeta a España; y, en efecto, las memorias inéditas de Amorim dan fe de ello. (Esas memorias son un tesoro que late pacientemente en una casa de Belgrano, a la espera del editor que las haga conocer; debidamente concordadas y comentadas se convertirían en el testimonio de medio siglo más vívido y rico escrito en la Argentina).”

Añade, autenticando sus consideraciones: “Los buenos oficios de Antonio Requeni nos condujeron a Liliana Amorim, que gentilmente nos posibilitó el contacto con esos papeles. En ellos vive, desgajada y trémula, esa amistad.”

La obra de Enrique Amorim se compendia en 18 novelas, 10 poemarios y 12 guiones para cine. Su casa, en la ciudad de Salto (Uruguay), se inspiró en las líneas constructivas de Le Curbusier. Participó de eventos con Charles Chaplin y Picasso. Amigo de Jacinto Benavente y de Jorge Luis Borges, estuvo casado con Esther Haedo, prima del escritor argentino.

NOTAS:

(1): Letralia - Revista hispanoamericana de escritores - 05.07.2010 - Año XV - Nº 235.

(2): Santiago Roncagliolo. Título: El Amante Uruguayo. Historia Real. Edit. Alacalá - 2012.

Guia Chuynet, A un Clic de Todo
Alquilar en la Playa
Venta Propiedades
Chuynet.com © 2000 - 2025 | Todos los derechos reservados | Chuy - Rocha - Uruguay | Administración: Chuí - RS - Brasil | Derechos y Política de Privacidad