RARA AVIS
Si probáramos preguntar a un transeúnte cualquiera si conoce dónde queda Andorra y si sabe cuáles son sus actividades, seguramente lo pondríamos en dificultades.
Cargando dudas podría entonces interrogarnos: ¿Norte del África? ¿España? ¿Francia? ¿Alguna isla del Mar Mediterráneo?
Más dificultades acarrearíamos si quisiéramos averiguar si se trata de alguna provincia europea, de un estado independiente o indagáramos sobre magnitudes de superficie y población y todavía procuráramos conocer si cultivan flores, crían carneros o tienen templos esotéricos.
Iré al punto. Es un Estado “sui generis”. Ocupa un enclave geográfico en los montes del Pirineo -a poco más de 1900 metros de altura sobre el nivel del mar-, entre Francia y España, suroeste europeo. Es un pañuelito de 468 kilómetros cuadrados, con 76.949 pobladores. Pocos habitantes oriundos y muchos de fuera de la localidad. Su capital es Andorra, la Vieja.
Fuera del turismo, su fama contemporánea deviene por ser “un paraíso fiscal”. Es decir, uno de los monstruos del mundo financiero.
Si los uruguayos poco o nada sabíamos de Andorra, mucha fue la sorpresa cuando se divulgó que en el país había un colgajo activo de la Banca Privada d’Andorra (BPA), con varios tentáculos.
NIDOS DE LA BANCA DE ANDORRA
En el derrumbe europeo y, particularmente en el español, la banca es una protagonista especial.
El Departamento del Tesoro de EE.UU., a través de la Red de Persecución de los Crímenes Financieros (FINCEN) -que tutela sus intereses globales-, señaló en marzo último que la Banca Privada d’Andorra (BPA) le genera “una preocupación de primer orden en materia de blanqueo de capitales.”
La mecha encendida hizo que dicho Estado -en rigor un principado bajo las alas de España y Francia- decretara su intervención. Y, en cadena, el Banco de España hizo lo propio con el Banco de Madrid, controlado por la BPA.
¿Qué puntos estratégicos había elegido para sus dependencias la entidad financiera? Tome nota: Uruguay, Panamá, Luxemburgo y Suiza.
Informes de prensa -no desmentidos- y de Internet permitieron saber desde dónde operaban los agentes locales.
1.- Crèdit Andorrà Uruguay S.A./ UY - Cod. Inst. 4076. - Auditor externo KPMG Sociedad Civil - Sede Zonamérica - Ruta 8 Km 17.500. Edif. Beta 4 Ofic. 102.
2.- BPA compartía en el World Trade Center instalaciones con la financiera Nosway Sociedad de Inversión - Av. Luis Alberto de Herrera 1248 Ofic. 1909. El Banco Central canceló su registro hace unos meses.
EL CONTADOR DE CONFIANZA DE BPA
La BPA fue sancionada por el Banco Central del Uruguay por incumplimiento del protocolo sobre lavado de dinero. Según el diario español ABC ello ocurría en octubre de 2011.
La agencia BPA puso los pies en polvorosa, liquidando su accionar en estas tierras. Según la prensa local la multa bancocentralista aplicada tuvo una expresión ridícula: $68.000.
Su presidente, el Cr. Eduardo Ache, cuando vio el nubarrón ató sus bártulos y se fue corriendo. En los medios políticos es muy recordado ya que, bajo el mandato del Presidente Jorge Batlle Ibáñez, presidió la empresa pública ANCAP, de fallida gestión. Ello condujo a la promoción de su renuncia.
De cortesía refinada, realzó la imagen del banco andorrano mediante unas donaciones a un centro para la minoridad, pues gratifica mucho exhibir sentido de responsabilidad social a empresas de última generación…
¡Qué nadie desconfíe!
Mal que me pese, hoy preside el Club Nacional de Fútbol.
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